La estrategia retributiva de las empresas

29/11/2010

Áreas de práctica: Fiscalidad

Autores: Immaculada Sallent

En estos momentos en que buena parte de las empresas no pueden afrontar incrementos de sueldos para incentivar a sus directivos y  ante la subida del IRPF para el 2011, que penalizará principalmente a los rendimientos del trabajo, vuelven a tener protagonismo fórmulas de retribución flexible, basados en retribuciones en especie, con un tratamiento fiscal favorable y de las que puedan beneficiarse tanto directivos como empleados.

Estos planes pueden diseñarse de manera individualizada para cada empleado, que verá aumentar su poder adquisitivo sin que ello vaya a suponer un mayor coste para la empresa, puesto que el trabajador puede optar por sustituir parte de su retribución dineraria por retribuciones en especie. A este respecto, hay que tener en cuenta que las retribuciones en especie no pueden superar el límite del 30% del salario bruto anual fijo.

En este contexto, las principales herramientas con las que están trabajando actualmente las Direcciones de las empresas a la hora de preparar la estrategia retributiva de sus empleados para el próximo año están pivotando sobre:

Seguros médicos. La contratación por parte de la empresa de un seguro médico que cubra la enfermedad del directivo, cónyuge e hijos no tributa en el IRPF hasta un límite de 500 euros anuales para cada uno de ellos. A nivel global, hay que tener también muy presente que el precio del seguro será más económico si se contrata a nivel global de empresa que a título particular.

Educación infantil. Para padres con hijos en el primer ciclo de educación infantil (menores de 3 años), tampoco tributan en el IRPF los gastos de enseñanza, siempre que sea la empresa quien paga directamente a la guardería.

Alquiler de viviendas. Otro supuesto interesante es el alquiler de viviendas que, aparte de la vivienda habitual, también podría aplicarse a segundas residencias. La imputación fiscal por la que se tributa en el IRPF (10% del valor catastral o 5% si se trata de un municipio donde se haya revisado el valor catastral) acostumbra a ser muy inferior al importe que efectivamente se está pagando por el alquiler. En este caso, hay que tener también muy presente el IVA, puesto que si el arrendatario fuese la empresa, procedería la aplicación al tipo del 18%, hecho que encarecería de manera significativa el coste final del alquiler, mientras que si el arrendatario es el trabajador, el alquiler se encuentra exento de IVA. En este sentido, la Dirección General de Tributos admite la posibilidad de que se considere como retribución en especie, y no como retribución dineraria, el hecho de que quien formalice el contrato de alquiler sea directamente el trabajador, siempre y cuando se prevea en el contrato de trabajo que la empresa se obliga a suministrar al trabajador una vivienda en alquiler. De este modo, la fórmula fiscalmente más óptima sería que el trabajador formalizase el contrato de alquiler personalmente, el contrato de trabajo pase a prever dicha retribución y, por último, quien efectúe mensualmente el pago del alquiler sea la empresa.

Tickets restaurante. Finalmente, cabe mencionar los tickets restaurante o tarjetas comida que, con un límite máximo de 9 euros diarios por día laborable, permiten que no se considere retribución en especie y, por lo tanto, tampoco tributen en el IRPF.