Unsuccessful refinancing and ineffective startups raise business competitions in 2017 (in Spanish)

26/07/2017

Practice areas: Restructuring and Insolvencies

Authors: Elisa Escolà

The article that follows is written in Spanish: La declaración de concursos de acreedores empresariales en España creció en el primer semestre de 2017 por primera vez desde 2013, según datos del último ‘Baremo Concursal’, elaborado por la consultora PwC a partir de la información publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). En los seis primeros meses de 2017 se produjeron 2.087 concursos de empresas, un 3% más que en el mismo periodo del año pasado.

La tendencia parece que se continuará en este año ante las refinanciaciones fallidas y los problemas de startups para ser viables.

Se trata del primer semestre en el que crece la actividad concursal desde la primera mitad de 2013, cuando se alcanzó un pico de 4.902 concursos. Para Enrique Bujidos, socio responsable de Reestructuraciones de PwC, “las cifras de este semestre se asemejan a las experimentadas en 2010, y comienza a notarse una estabilización en el número de concursos. Siguen estando en niveles relativamente bajos a pesar del incremento y están muy lejos de los casi 4.900 concursos experimentados en el primer semestre de 2013”.

En opinión de Elisa Escolar, asociada senior del Departamento de Reestructuraciones e Insolvencias, este crecimiento en el 2017 será una tendencia que se vea a lo largo de todo este año por distintas razones, aunque sin llegar a los volúmenes del 2013,  “Hay que darse cuenta que hay refinanciaciones que no han conseguido su objetivo de reflotar la empresa y, al mismo tiempo, se ve un movimiento de empresas en el campo de las startups que arrancaron con algún capital pero que muchas de ellas por diferentes motivos no fueron viables. De ahí que el cierre ordenado sea el concurso en estos casos”.

Sobre si el concurso sigue siendo la muerte física de la empresa, nuestra interlocutora responde que “no siempre hay que verlo desde este punto de vista. Todavía hay interés en comprar unidades productivas en pequeñas líneas de negocio, quitando la deuda financiera acumulada y comercial que tenga viabilidad”.

Escolar recuerda que gracias a las refinanciaciones empresas viables económicamente puedan continuar en su actividad empresarial. “A veces te encuentras con problemas en los proveedores que no están por la labor de determinadas quitas pese a que se indica en el plan de viabilidad”, subraya.

De cara al futuro, la socia de JAUSAS advierte que se mantendrá el panorama que indican los datos del Barómetro Concursal de PwC “En el momento que las refinanciaciones no cumplan su objetivo nos veremos en el concurso de nuevo. Hay algunas refinanciaciones del 2011 y 2012 que con algún aplazamiento de tres o cinco años caen ahora. Al mismo tiempo, como antes le comenté habrá repuntes en temas de startups y empresas de investigación y desarrollo que no serán viables por desgracia”. Sin embargo, ese repunte será inferior a los niveles de la crisis “ya han caído las promotoras y constructoras del país”.

Necesidad de reforma concursal

Desde diferentes estamentos se ha pedido al Ministerio de Justicia una reforma en la normativa concursal para que el sistema funcione mejor. El trabajo de jueces, abogados, administradores concursales es notable pero el camino es complejo, por ejemplo en materia de insolvencias personales. “La Ley de Segunda Oportunidad es una imposición a nuestro legislador del FMI más que una creencia en que fuera a resolver los asuntos”. Para Elisa Escolares una carrera de obstáculos donde la única forma de acceder a esta normativa es quedarse en la indigencia, sin patrimonio de ningún tipo.

Según Escolar es fundamental una reforma inmediata de la Ley de Segunda Oportunidad para evitar que al que le quede algo tenga que liquidarlo todo. “De esa forma no podrá seguir su camino a nivel de empresario”. La otra reforma urgente a nivel concursal que pide esta experta tiene que ver con “la Disposición Adicional cuarta para evitar que se hagan acuerdos de refinanciación en el mismo año. Esto lo prohíbe la ley, en algunos casos se admite porque ese segundo acuerdo lo pidieron los bancos. Hay que modificar este asunto y que pueda haber recurso de apelación sobre el tema”.

Al mismo tiempo “otra cuestión que habría que modificarse es la llamada venta de unidades productivas y dejar claro de una vez que no hay sucesión de empresas, ni en el tema laboral ni a nivel de deudas. De lo contrario, unidades de negocio que pueden continuar no lo pueden hacer por las deudas acumuladas”, indica esta abogada. Sobre el texto refundido que ya el ministro de Justicia, Rafael Catalá ha señalado que se conocerá pronto, parece que no será la solución a todos estos problemas “ la paradoja de dos acuerdos de refinanciación en un mismo año hay que evitarlo porque realmente no es útil”.

Cataluña, Madrid y Valencia, copan los concursos

Por comunidades autónomas, Cataluña, Madrid y Valencia son las regiones con mayor actividad concursal y suponen un 52% del total de insolvencias publicadas en esta primera mitad de 2017 (19%, 18% y 15%, respectivamente). Les siguen Andalucía, con un 10%; País Vasco, con un 7%, y Galicia, con un 6%. Por su parte, destaca el repunte de la actividad concursal en Madrid, donde se han registrado 97 insolvencias más que en el primer semestre de 2016.

Respecto a la distribución por sectores, el de servicios fue el que más concursos aglutinó entre enero y junio, con un 27% del total (568 insolvencias, tres más que en 2016). Por su parte, los sectores de construcción e inmobiliario representan el 31% del total de concursos publicados (16% y 15% sobre el total, respectivamente). En cuanto al tamaño de las empresas en concurso, el 63% del total cuentan con un activo inferior a dos millones de euros.

La actividad concursal entre las compañías de este tamaño crece un 4% en relación al mismo periodo del año pasado. Destaca el incremento de concursos entre las empresas que cuentan con un activo de entre 5 y 10 millones (un 26%). La actividad concursal también aumenta entre aquellas con un tamaño de 10 a 30 millones y en las de más de 50 millones de euros.