European Medicines Agency. Barcelona is ready (in Spanish)

08/09/2017

Practice areas: Life Sciences

Authors: Gemma Colomer

PharmaTech

The article that follows is written in Spnaish: Comienza la recta final para seleccionar la nueva sede de la Agencia Europea del Medicamento.

Toda agencia de la Unión Europea necesita un emplazamiento emblemático, y a la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) no le faltan pretendientes. Desde su fundación en 1995, la EMA ha evaluado y supervisado los procedimientos de autorización centralizados y las remisiones a los sistemas nacionales de todos los medicamentos de uso humano y veterinario de la Unión Europea desde su sede en Londres. Sin embargo, el resultado del referéndum británico ha obligado a la EMA y a sus más de 890 funcionarios a trasladarse a un lugar aún por decidir.

Barcelona se ha presentado como una de las candidaturas que a priori parece bien posicionada por cumplir con todos los requisitos técnicos exigidos por la EMA y permitir el traslado rápido sin interrumpir sus operaciones manteniendo el talento actual para garantizar la salud de los pacientes, con el fin que la EMA esté plenamente operativa en su nueva sede a partir del 1 de abril de 2019.

Las Administraciones implicadas y la sociedad han trabajado de forma conjunta para presentar la candidatura de Barcelona, resaltando las fortalezas tanto de España como de la ciudad en materia de investigación y apoyándose en el gran Sistema Nacional de Salud que ha sido calificado por “The Lancet” como uno de los mejores sistemas sanitarios públicos y en el importante papel de la AEMPS, la cual asume ya actualmente un rol de liderazgo en la EMA siendo el segundo país en la aportación de expertos a la EMA para medicamentos de unos humano y veterinarios y con un papel muy activo en los Comités de la EMA. Para asegurar el papel de la AEMPS y que la misma está capacitada para asumir el volumen adicional que la EMA puede comportar, los presupuestos de este año de la AEMPS ya han incluido las partidas necesarias.

A sólo unos meses de que los Estados Miembros voten, y con el plazo para presentar candidaturas cerrado desde el pasado 31 de Julio, ahora corresponde a la maquinaria interna de la Unión encaminar un procedimiento que está generando muchos titulares debido a las repercusiones que conlleva el traslado de una agencia que viene acompañada de inversiones económicas (tan solo hay que pensar que existen más de 1500 empresas de servicios alrededor de la EMA)  y atracción de talento cualificado, además de las pertinentes cuestiones políticas por tratarse de una situación sin precedente en el sistema.  A pesar de ello, el procedimiento no es del todo inédito, habiéndose inspirado en el procedimiento que ya fue seguido hace unos años para escoger la sede de la Colegio Europeo de Policía (CEPOL por sus siglas en francés), con las matizaciones necesarias para solventar un previsible escenario de empate como consecuencia del alto número de ofertas presentadas.

La Comisión dispone hasta el 30 de septiembre para presentar sus valoraciones sobre las candidaturas presentadas en plazo al Secretario General del Consejo, quien las distribuirá entre los Estados Miembros y las hará públicas. Estas valoraciones no constituyen en ningún caso una lista de candidaturas preseleccionadas ni deben ser interpretadas como una decisión de la Comisión respecto a que ciudad debe albergar la sede ni como un ranking interno, sino como un análisis objetivo no vinculante para determinar en qué medida las candidaturas cumplen con los criterios de selección y como abordan las cuestiones específicas planteadas.

Recordemos que los criterios de selección, aunque de carácter objetivo, son difíciles de interpretar debido a la amplitud de sus términos porque, si bien algunos criterios como la logística de la oficina o la accesibilidad del emplazamiento pueden ser relativamente fáciles de cuantificar y por consecuencia de valorar, otros como un acceso apropiado al mercado laboral, a la seguridad social o asistencia médica para los cónyuges e hijos de la plantilla o la continuidad de las actividades requieren de un mayor conocimiento técnico y específico de cada localización concreta.

Tras la valoración por parte de la Comisión, le sucederá un importante debate político entre ministros, el cual será preparado previamente a nivel del Comité de Representantes Permanentes de la Unión Europea (COREPER), que estará basado en la valoración previa de la Comisión y tendrá lugar en el marco de un Consejo de Asuntos Generales que se celebrará en octubre. Durante las preparaciones previas, la propia Comisión hará una presentación oral exponiendo su trabajo. Además, los Estados Miembros que hayan presentado una o varias candidaturas dispondrán de un máximo de 3 minutos para presentar sus propuestas.

Aunque pueda parecer un mero trámite sin relevancia práctica, lo cierto es que es en esta fase donde verdaderamente cada Estado Miembro de forma no oficial tome una decisión o al menos asienta las bases para decidir su futuro voto.  A fin de cuentas, el COREPER está compuesto por los representantes permanentes de los Estados Miembros en la Unión Europea y ocupa un lugar central en la toma de decisiones al actuar como órgano de diálogo, así como en la preparación de los informes técnicos que sirven como fundamento para que el Consejo pueda tomar su decisión.

Es por ello que, aunque sean los representantes de los Estados Miembros quienes ejerzan el voto que decidirá la nueva sede de la EMA, es improbable que éstos desoigan las opiniones de sus correspondientes representantes permanentes, quienes de facto conocen detalladamente las candidaturas y han preparado las negociaciones.

En la sesión del Consejo Europeo que tendrá lugar el próximo octubre, el presidente del consejo informará a los jefes de estado y/o de gobierno de los 27 Estados Miembros sobre el debate de ministros.

Finalmente, será en el marco del Consejo de Asuntos Generales de Noviembre, mediante una votación secreta donde cada Estado Miembro tendrá el mismo número de votos, los 27 ministros escogerán la nueva sede de la EMA.  Esa votación podría alargarse hasta una eventual tercera ronda en el supuesto que ninguna candidatura obtuviese el mínimo de puntos necesarios para declarase ganadora.

En la primera ronda de votación, cada Estado Miembro deberá otorgar 3 puntos a su candidatura preferente, 2 a su segunda opción y 1 a su tercera alternativa; teniendo un único voto consistente en 6 puntos. Tras el recuento, si alguna candidatura recibe 3 puntos de al menos 14 Estados Miembros, es decir que, 14 Estados la consideran como su candidatura preferente, será considerada vencedora. En caso contrario, las tres candidaturas que hayan recibido más puntos pasarán a la segunda ronda, en caso de empate y que haya más de tres candidaturas, todas las candidaturas empatadas pasaran a la segunda votación.

En una hipotética segunda ronda, cada Estado Miembro tendría un único voto consistente en 1 punto. Para que se alcance una decisión definitiva, la candidatura debe obtener al menos 14 puntos, es decir, que la mayoría vote por ella. En el supuesto que ninguna propuesta consiga los puntos necesarios, las dos con mayor puntuación serán escogidas y en caso de empate pasarían todas las opciones con el mismo número de puntos, a una tercera y última ronda de votaciones.

Si se alcanzase la tercera ronda de votaciones, el sistema de votación sería el mismo y la candidatura que obtuviera más puntos será la nueva sede de la EMA.  En el improbable caso que dos o más candidaturas obtuvieran el mismo número máximo de puntos, la adjudicación se realizaría por sorteo y corresponderá al presidente extraer la candidatura ganadora.

En conclusión, si bien técnicamente la candidatura de Barcelona pueda ser de las mejores por las grandes fortalezas que se aportan, el único requisito que puede parecer más difícil de cumplir sería el de la dispersión geográfica de las Agencias europeas, lo que impediría considerar Barcelona cuando existen tres agencias europeas en España (la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO)  en Alicante, la Agencia Europea de Control de la Pesca ( AECP) en Vigo y la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo ( EU-OSHA) en Bilbao).

Por otra parte, dadas las implicaciones y enormes beneficios económicos que se desprenden para la ciudad y el país que finalmente acoja la sede de la EMA, y el difícil proceso de votación que se contempla, las previsiones resultan sino imposibles, cuanto menos difíciles, por lo que deberemos esperar hasta el 20 de noviembre cuando se producirá la votación final. Hasta entonces, las Administraciones de las distintas candidaturas (más de 20 ciudades) continuarán trabajando para conseguir sus objetivos.